Generalmente, el análisis de Empresas, Instituciones y Organizaciones que diariamente el CSL lleva acabo proporciona elementos concretos que permiten afirmar que la comunicación necesita un mayor impulso en las fases de análisis, de diseño y realización; que su monitorización debe ser constante y compartida; y que la comunicación no es algo que se pueda configurar al final de los procesos de producción, sino que debe formar parte de los mismos, prestando continuamente atención a las necesidades de los usuarios de los productos realizados.

La metodología generativa, a través de sus productos y herramientas , puede ayudar a las Empresas, Instituciones y Organizaciones a desarrollar una serie de proyectos definidos por una investigación centrada en el desarrollo de los recursos que afloran en una “buena comunicación”.

La comunicación no consume recursos, genera recursos…si es una buena comunicación

Se invierten numerosos recursos monetarios y financieros en innovación, pero reportan escasos beneficios debido a la falta de una lógica de conjunto de las propias Organizaciones. A menudo, las nuevas tecnologías se utilizan para ocultar las dificultades estructurales encontradas en la renovación de una visión y misión bien definidas e coherentemente desarrolladas en todas las actividades dentro y fuera de las Organizaciones.
Especialmente la Visión y la Misión tienen que ser compartidas e interpretadas con tenacidad por los trabajadores en sus actividades diarias.

Todos los proyectos de investigación llevados a cabo por CSL se basan en la firme creencia de que la validez de cualquier teoría sólo puede ser el resultado de su aplicación, su verificación y su implementación a través de proyectos prácticos, situaciones y necesidades concretas. Es decir, de una continua confrontación con las necesidades comunicativas que surgen de la realidad social, política y económica. Una perspectiva que está estrechamente relacionada con la capacidad de análisis y predicción de los hechos que la investigación siempre debería perseguir y que la comunicación debería favorecer.

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El paradigma de la “Comunicación generativa“, desarrollado por el director y fundador del CSL, Luca Toschi, nace y se apoya en la confluencia de muchas disciplinas: desde las ciencias sociales, políticas y filológicas hasta la economía, el derecho o la antropología. Desde las ciencias literarias, artísticas, lingüísticas y filosóficas hasta la tecnología, la ingeniería informática, la arquitectura, el paisaje, el diseño o la neurociencia.
Por lo tanto, las investigaciones, que por definición son interdisciplinares, involucran a investigadores y profesores de campos y bagajes científicos muy diferentes, capaces de producir instrumentos y productos de investigación, análisis, diseño, desarrollo y monitorización capaces de responder a las exigencias de las Empresas, de las Instituciones y de las Organizaciones.

La metodología generativa es capaz de activar y relacionar elementos que aparentemente son diferentes pero que pueden reinterpretar y valorizar el sujeto con el que colabora el CSL, gracias a una perspectiva diferente del uso de la comunicación que viene vista como un instrumento capaz de poner en marcha una transformación del sistema con el fin de generar nuevos recursos. También por este motivo, la metodología se considera trasversal a las diferentes áreas de intervención tanto que, de hecho, es capaz de crear vínculos entre ellas.

La Comunicación generativa basa su eficacia en una técnica precisa de análisis, diseño, implementación y monitorización capaz de identificar y valorar los recursos – tanto internos como externos de las partes involucradas – en su mayoría ignorados por los procesos de producción.

Dada su función de escritura/lectura social, de energía que construye nuestra sociedad individual y colectiva, la comunicación debe tener en cuenta que la sociedad del conocimiento no necesita una comunicación que la predique, sino que la practique, que intente aplicarla experimentando comunicaciones/comunidades de las que nunca antes se había visto ni oído. También necesita cometer errores, pero basándose en un método en el que el error no sea un defecto, sino una contribución esencial en el camino hacia la construcción de un mundo futuro que consagre la salida del hombre de la prehistoria y empiece a escribir una historia completamente diferente de cuanto hasta ahora, hemos sido capaces de imaginar.