Organizaciones como sistemas vivos

El paradigma generativo de la comunicación considera a las organizaciones como sistemas vivos y complejos. Su identidad se percibe a través de la comunicación, tanto por los que trabajan en ellas como por los que utilizan sus servicios, productos o bienes. Lo que se obtiene es una interacción continua y en constante cambio entre los individuos involucrados en esta actividad.
La identidad, determinada por el modo de comunicar de cada organización (identidad comunicativa de las empresas, de las instituciones, etc.), es el resultado de las relaciones físicas y simbólicas, prácticas y abstractas, que se establecen entre todas las personas y las organizaciones implicadas en su actividad de formas más o menos directa y consciente. Estas relaciones pueden ser colaborativas y contributivas, pero también conflictivas.
Desde este enfoque, el CfGC se acerca a las necesidades comunicativas de cada organización y las examina como a una sistema vivo y complejo, identificando en la participación emocional, inteligente y proactiva de las personas el recurso fundamental para que cada organización aprenda a gestionar los cambios con creatividad. De esta manera, no solo logrará sobrevivir, sino que logrará evolucionar en un mundo de continuos cambios.
En la metodología generativa, la versatilidad es una fuente inagotable de energía que no compromete la identidad original, sino que fortalece su propia singularidad cuando se sabe cómo utilizarla y dirigirla.

La verdadera innovación está en el sistema

La innovación no se percibe como una respuesta excepcional y necesaria para salir de una situación de crisis: la innovación debe involucrar la totalidad de un sistema o no es innovación. La innovación es considerada la condición ‘normal’ para darle continuidad a una actividad empresarial o institucional “normal” , de tipo socio-económica o cultural, en la que puede haber momentos de crecimiento o de fortalecimiento, pero nunca de estancamiento. Puede haber diferencias entre áreas más o menos innovadoras, pero incluso las menos generativas necesitan actuar en simbiosis con el sistema en su totalidad. Si el sistema no se regenera por completo, los resultado podrían ser contraproducentes.

En este escenario de cambios e innovación, las personas son el punto neurálgico de cada proyecto: solo se alcanzarán los objetivos establecidos si se analizan las necesidades, se genera compromiso, se fomenta el sentido de pertenencia y se valoran los recursos a disposición a través de una comunicación más eficaz.

Valorar la complejidad

Para alcanzar estos resultados, el paradigma generativo de la comunicación intenta valorar la complejidad característica de cualquier sistema organizativo y de producción de las empresas, instituciones o entidades, a través de intervenciones concretas sobre modalidades comunicativas internas y externas. Para fortalecer un sistema es necesario centrarse en la red de relaciones que conectan a las entidades involucradas, y en las relaciones de interés y de conflicto, evitando que estas últimas surjan hacia el final del proceso de producción.
La red de relaciones redefine y fortalece la identidad de los sujetos y, a su vez, produce nuevos individuos e incrementa la vitalidad del sistema, garantizando un elevado nivel de desarrollo.
La validez del paradigma generativo se centra en la certeza de que la comunicación puede contribuir a:

  • recuperar relaciones, interacciones y colaboraciones perdidas a lo largo del tiempo, dándoles convergencias inéditas y un nuevo sentido de proyecto;
  • valorar las relaciones en curso, otorgándoles más fuerza y reconocimiento;
  • crear nuevos puntos de interés y fomentar nuevas cooperaciones que incrementen la participación en un proyecto común, base fundamental de todo el proceso productivo, y que, a la vez, valoren la pluralidad.

Una estratégia de comunicación eficaz puede generar una comunidad de propósitos y prácticas con un proyecto claro y común como base, en otras palabras, la consolidación de la comunidad.

El Objeto Comunicativo Matriz (OCM): el corazón del diseño generativo


El Objeto Comunicativo Matriz (OCM) es el medio principal con el que iniciar la intervención del CfGC para renovar por completo el sistema comunicativo de una entidad.

Consiste en crear, al principio del proyecto, una herramienta de comunicación con la que realizar el análisis, la planificación y la puesta en escena del nuevo sistema comunicativo de las entidades con las que el CfGC colabora, ya sean estas empresas, instituciones o asociaciones.
Puede tratarse de una herramienta comunicativa en uso o creada para la ocasión: desde renovar el sitio web a monitorizar las reuniones del consejo de administración, o a cómo reformar un punto de ventas; desde el desarrollo de una estrategia eficaz para las redes sociales hasta la gestión de la imagen pública, las newsletter o las publicaciones internas.

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