La potencialidad de las nuevas formas de movilidad afectan en el día a día de cada uno de nosotros y sobre cualquier actividad económica y social.
Cada entidad y cada organización se encuentra hoy en la situación de formular de cero su “movilidad”, una herramienta fundamental en el fortalecimiento de la comunidad que los rodea y de sus estrategias de innovación.

Redefinir los conceptos de movilidad y estancia

Redefinir los conceptos de movilidad y estancia
Desde siempre el progreso tecnológico ha contribuido a transformar la relación entre el hombre y su ambiente. El CfGC, siguiendo una línea de investigación llevada adelante desde hace más de 30 años, analiza cómo los conceptos de movilidad y estancia están viviendo una redefinición radical a través de las nuevas tecnologías en diferentes ámbitos: desde la sanidad a la instrucción, desde la agricultura al patrimonio cultural, desde las actividades de producción hasta el comercio. Cada aspecto de la sociedad, de la política, de la economía y de la cultura están influenciados por el exponencial crecimiento de los sistemas de automatización que conectan potencialmente todo con todos como nunca antes había ocurrido en la historia de la humanidad.
En un escenario de este tipo, las posibilidades de la movilidad son inmensas: poner en contacto, conectar, unir o, al contrario, desconectar, interrumpir, aislar. Todo esto representa una herramienta muy potente cuya función no es hacer este mundo más pequeño, sino transformar la realidad socioeconómica que nos rodea. No se trata más de tierras medias que deben cruzarse lo más rápido posible para acortar espacios y distancias; sino de tierras medias que deben ser exploradas, diseñadas y construidas.

La movilidad como herramienta para gobernar la complejidad

No hay empresa, institución, entidad u organización que pueda procrastinar la necesidad de cambiar el modo en el que comunican y ponen en común personas, ideas y cosas. Hoy en día moverse significa diseñar, producir, realizar. La movilidad se transforma en una herramienta para gobernar la complejidad que nos rodea y transformarla en un recurso excepcional . Esta transformación se realiza a diferentes niveles, en una organización o en toda la sociedad. Desgraciadamente, la sociología tiene problemas a la hora de identificar en el momento los profundos cambios provocados hoy y en el pasado por la tecnología. La crisis que estamos viviendo es una confirmación de todo esto.

El enfoque CfGC en el área
“La movilidad que transforma la sociedad, la economía y la cultura”

Digital informático/ Digital histórico

Braudel hacía notar en su obra La Méditerranée (1985) que tenemos la tendencia a ver la realidad como una caja negra que no evoluciona ni se transforma. De esta manera, no logramos identificar las macro-evoluciones que marcan el curso de la historia. Coherente con este planteamiento, es importante la reflexión realizada en esos mismos años por Enzo Tiezzi en relación a los tiempos históricos y a los tiempos biológicos (1984). De lo que estamos hablando y con lo que debemos lidiar cotidianamente- es de un digital histórico, antes aún de ser informático, con el que tenemos grandes dificultades a la hora de relacionarnos por culpa de una lectura demasiado sedentaria y pre-compleja de los entornos que caracteriza gran parte de los estudios sociológicos.



Entornos complejos

El proceso de redefinición de los conceptos de movilidad y estancia deben vivir cambios radicales a través del modo en el que pensamos y actuamos en nuestros entornos. Cuando se habla de entornos no puede referirse solo al espacio (físico, económico y administrativo) cercano, preexistente y asumido. Debe interpretarse como un macro sujeto socioeconómico y cultural, producto de un sistema de relaciones e interacciones entre los varios sujetos sociales, políticos y económicos que logran valorar su individualidad personal y cooperan realizando objetivos comunes. La identidad comunicativa de un entorno deriva de la red de sus relaciones y de sus posibles cruces. Esta identidad objeto vive una negociación continua y está lejos de desaparecer.
El entorno se transforma cada vez más en un sujeto activo, que evoluciona continuamente, que se transforma sin parar, que crea lazos inéditos entre sujetos que no habían colaborado hasta el momento y, al mismo tiempo, interrumpe y reescribe de una manera novedosa potenciales colaboraciones. Estas consideraciones tienen un gran impacto sobre la forma en la que se entiende y pone en práctica la Tercera Misión de la Universidad.
Es importante comprender que los continuos procesos de territorialización, de-territorialización y re-territorialización redefinen los conceptos de estancia, movilidad y sus relativas relaciones. Sin embargo, no se debe caer en la simplificación de un continuum líquido donde se pierden los límites entre estas dos formas de vivir.
Adoptando la perspectiva de la complejidad, la transformación del entorno nos lleva a redefinir también la idea que tenemos de movilidad y estancia. Es evidente que se necesita un enfoque transdisciplinar en todos los proyectos de investigación activos en el ámbito de la movilidad. Desde este punto ha sido fundamental y provechosa la participación en el proyecto Sii-Mobility, coordinado por el prof. Paolo Nesi, en el grupo de investigación interdepartamental sobre la movilidad sostenible coordinada por el prof. Marco Pierini- donde trabajan personas con competencias y conocimientos muy diferentes, provenientes de los departamentos de Ingeniería Industrial (DIEF), Ingeniería de la Información (DINFO), Arquitectura (DIDA) y Ciencias Jurídicas (DSG); y también la participación en el proyecto “Ateneo Sostenibile”, coordinado por el prof. Ugo Bardi, que involucra profesores, investigadores, dependientes y estudiantes activos en todas las áreas de la Universidad de Florencia.

Entornos físicos, entornos simbólicos

Los entornos, antes de ser caracterizados física y geográficamente, son un conjunto de caminos simbólicos. De esto deriva la importancia de la historia, de la narración, de la experiencia individual y colectiva que permite conectar lugares y territorios muy lejanos geográficamente. Las conexiones físicas, generadas por el movimiento de personas y bienes, y las conexiones simbólicas, generadas por la circulación de las ideas y de la convergencia de algunos rasgos culturales. De esta forma, el espacio físico general continuamente el espacio simbólico y viceversa.

Al considerar el enfoque a la investigación del CfGC en el área de la movilidad es necesario tener en cuenta que los entornos no se cruzan solo físicamente, sino también con la mente: el viaje no es solo un viaje físico, del cuerpo, sino también un viaje virtual, un viaje de las mentes que todos podemos realizar a través de los entornos digitales de la red, de los entornos interiores de nuestra dimensión intrapsíquica y exteriores de nuestras experiencias sociales.

En este sentido, la identidad de un entorno no se determina por sus límites, sino por la trama de las relaciones que establece, por las historias de quien los vive y los cruza, que tiene planeado cruzarlos o recuerda haberlos cruzado.

Reescribir los entornos: nuevas tecnologías y formación

La realidad aumentada es una tecnología que tiene la capacidad de redefinir la relación entre los dos aspectos del viaje: físico y simbólico. A través de su uso- como en el caso del proyecto “San Casciano Smart Place”- es posible combinarlos, creando nuevas modalidades de fruición de los entornos, de la información y de los conocimientos relacionados, remitiéndonos al antiguo concepto del genius loci. De esta forma, actuando sobre las relaciones que unen los lugares físicos y los conocimientos subyacentes, cambian y aumentan las posibilidades de fruición de los mismos. La realidad aumentada y, en general, el desarrollo de la robótica, tienen aplicaciones en el ámbito educativo.

Esto permite redefinir las relaciones entre el estudio y su aplicación, y ofrece la posibilidad de experimentar y aplicar los contenidos estudiados en su ámbito de aplicación. Esta nueva relación entre scientiae usus participa en la redefinición de los conceptos de movilidad y estancia, que son un punto fundamental de toda la investigación del CfGC en este ámbito.