Una buena comunicación a favor de la negociación y la mediación permite que los conflictos destructivos se transformen en conflictos constructivos, a cualquier nivel y en cualquier ámbito.

Definir el rol de la comunicación en los procesos de mediación y negociación ha sido un tema de reflexión para las ciencias sociales desde sus orígenes, con Durkheim in primis. De entre los principales pensadores a lo largo de la historia se han interesado en la gestión de los conflictos, no pueden no mencionarse Sun Tzu y su obra «El arte de la guerra» (siglo VI-V a.C.), Nicolás Maquiavelo, Charles Darwin, Karl Marx o Sigmund Freud. Una comunicación eficaz a favor de la negociación y la mediación permite que los conflictos destructivos se transformen en conflictos constructivos, a cualquier nivel y en cualquier ámbito: en contextos internacionales, empresariales u organizacionales, de tipologías muy distintas y con un enfoque de consolidación de la comunidad.

La comunicación generativa, explicitando, legitimando y valorando las necesidades de todas las parte involucradas en cualquier proyecto desde un inicio, no elimina ni evita la conflictividad: si se gestiona y controla de forma consciente, dentro de un proyecto común en el desarrollo de la innovación y la consolidación comunitaria, el conflicto es una parte fundamental de cualquier proceso innovador.

La premisa de esto es que la mayoría de los comportamientos conflictivos no sirven para quien responde de una manera agresiva agresiva (ver Konrad Lorenz). La comunicación puede generar situaciones y contenidos capaces de dirigir de forma más prolífica la energía de los conflictos en las relaciones interpersonales, en las diferencias de interés, las desigualdades estructurales o los parámetros de valores; en las dificultades que surgen por tener una información diferente o en la falta de ella, ya sea porque se interpreta de manera distinta o porque se tienen diferentes prioridades.


L’ambasciatore ricongiunge i nemici, divide gli alleati, perché tratta gli affari determinanti rottura e buona armonia
Sun Tzu, L’arte della guerra (ca VI secolo a.C.)

El enfoque de CfGC en el área “Negociación y mediación”

Desintermediación, conflicto y frustración

En las últimas décadas hemos asistido a un aumento crítico de los procesos de desintermediación en los que se ha utilizado la retórica de la horizontalidad democrática de la red y de la relación directa entre vértice y base.
Estas dinámicas (activas tanto a nivel social, empresarial e institucional) han eliminado el proceso fundamental de mediación y negociación, ya sea preventiva o in itinere, de los conflictos. Se trata de una herramienta de organización dialéctica muy útil que ha sido transformada en una simple intervención ex post para limitar los daños, creando una situación socioeconómica estéril para el acuerdo entre las partes implicadas y sus intereses preconcebidos. Situación que refleja una actitud contraria a la innovación.
Mientras que reducir los intermediarios no ha logrado redefinir positivamente las funciones fundamentales de la intermediación y de la gestión de los conflictos, la deriva que se está viviendo- política, económica y cultural- ha llevado a una escasa valoración de los sujetos individuales y colectivos. Esto genera un problema a la hora de identificarse y reconocerse en un proyecto común, desembocando en una situación de frustración y humillación al malentender su propio entusiasmo y creatividad.

Comunicación formativa, creatividad y pasión

Cada proyecto de comunicación se realiza según el paradigma generativo y coloca al centro la formación, porque el objetivo estratégico es el crecimiento profesional tanto de las partes involucradas, como de las relaciones internas en la organización.
Desde el enfoque de la consolidación comunitaria, recuperar y valorar la pasión y la creatividad, a pesar de los conflictos que puedan surgir, permite superar la división ficticia entre procesos comunicativos y organizacionales horizontales y verticales, y así fortalecer todas las actividades comunicacionales.